El Parlamento Europeo reclama un enfoque inclusivo y equitativo para la ordenación del espacio marítimo, secundado por los pescadores artesanales en el Día Marítimo Europeo

Ayer en Estrasburgo, en sesión plenaria, el Parlamento Europeo aprobó una propuesta de resolución sobre “el impacto de la aplicación de la Directiva sobre la ordenación del espacio marítimo 2014/89/UE en la pesca en determinadas zonas pesqueras y cuencas marítimas”, que refleja muchas de las prioridades planteadas actualmente por los pescadores artesanales en el Día Marítimo Europeo en Chipre.

Los Pescadores de Bajo Impacto de Europa (LIFE) reciben con satisfacción la adopción de la propuesta de resolución del Parlamento Europeo sobre la ordenación del espacio marítimo (OEM). La Resolución allana el camino para el desarrollo de la Ley de los Océanos, una nueva legislación marco que tiene como objetivo reforzar la gobernanza oceánica en la UE, sirviendo como punto de referencia único para todos los objetivos económicos, climáticos, medioambientales y sociales para proteger y utilizar de forma sostenible los recursos oceánicos. Su adopción está prevista para 2026. 

Redactado por la eurodiputada francesa Stéphanie Yon-Courtin, vicepresidenta de la Comisión de Pesca en nombre del grupo Renew, y desde la región marítima francesa de Baja Normandía, la adopción de esta propuesta de resolución en vísperas del Día Marítimo Europeo (DME) es de gran relevancia. El DME reúne a partes interesadas y responsables de la toma de decisiones de todos los sectores de la economía azul. 

La Resolución también es oportuna en el sentido de que las aguas costeras están cada vez más dominadas por actores grandes, financieramente poderosos e influyentes políticamente, alentados por el auge de la Economía Azul y la transición verde hacia la energía renovable marina. Se les ha alfombrado de rojo y la pesca está siendo esencialmente desplazada en un proceso altamente injusto, desestructurado y destructivo. 

En su forma actual, “la directiva de OSP tiende a favorecer la expansión de actividades económicas de gran intensidad de capital y espacialmente exclusivas, lo que podría marginalizar los usos tradicionales, móviles y colectivos del mar, en particular la pesca”, señalan los legisladores. “La pesca y la acuicultura son sectores estratégicos para la seguridad y la soberanía de la UE, especialmente en términos de seguridad alimentaria y soberanía marítima, y contribuyen a la competitividad y resiliencia de las comunidades costeras”, y “por lo tanto, el valor estratégico de estos sectores debe ser debidamente reconocido en la OSP”, apuntan, destacando que: “garantizar un acceso suficiente, equilibrado y predecible al espacio marítimo es, por tanto, esencial para desarrollar una pesca competitiva en la UE, tal como reconoce el Pacto Oceánico Europeo”. 

La Resolución lamenta que “el marco jurídico actual de la Política Común de Pesca (PCP) no haya aportado de forma satisfactoria los beneficios esperados para el sector pesquero”. Para que esto suceda, “la Planificación Espacial Marítima debe ser inclusiva, garantizando la participación temprana, continua y efectiva de todas las partes interesadas pertinentes, incluidos los pescadores y mariscadores y sus organizaciones representativas, así como las comunidades de las regiones ultraperiféricas, mediante un enfoque ascendente y a lo largo de todo el proceso de toma de decisiones, asegurándose de que dicha participación sea adecuada, significativa y no se limite a un mero papel consultivo”.

La Resolución destaca “el papel fundamental de la pesca a pequeña escala” y pide que “la planificación del espacio marino tenga plenamente en cuenta este segmento, especialmente en lo que se refiere al acceso al espacio, la proximidad a los caladeros y la seguridad de las actividades”. Pide que “ un enfoque diferenciado para la gestión de la pesca artesanal que incluya un acceso preferente, dentro de la zona de las 12 millas náuticas, para la pesca artesanal, las actividades de bajo impacto y los proyectos de conservación". 

Estas recomendaciones están estrechamente alineadas con las de LIFE y Blue Ventures “Hacer de la pesca una feria Hoja de ruta”, que aboga por un “Plan de Acción para la Pesca Artesanal en Europa para 2026” y que, en estos momentos, está siendo presentado por una delegación de pescadores en el Día Marítimo Europeo celebrado en Chipre. Asimismo, se hacen eco del Llamamiento conjunto a la acción por el futuro de la pesca artesanal, emitido por la Unión de Pescadores Artesanales de Chipre durante el mismo foro, lo que refleja el creciente impulso en toda Europa a favor de políticas de pesca artesanal más justas, más inclusivas y más resilientes.

Los eurodiputados reclaman la aplicación de un enfoque de planificación del espacio marítimo (MSP) de abajo arriba, equilibrado y polivalente, cuyo objetivo sea evitar efectos adversos sobre los recursos marinos y la biodiversidad —y, por lo tanto, sobre la pesca y la acuicultura— y garantizar que estas actividades no queden excluidas del espacio marítimo. En su resolución se destaca que “la coubicación de actividades, como las infraestructuras eólicas marinas fijas o flotantes, también puede utilizarse para desarrollar la acuicultura, el cultivo de marisco y algas, así como para la protección de los hábitats de la fauna y la flora marinas o para actividades de regeneración y para actividades pesqueras como la pesca pasiva y de bajo impacto”.

Cuatro de sus recomendaciones revisten especial importancia para la pesca costera a pequeña escala, a saber, la petición de:

  • un aumento de las zonas reservadas dedicadas a la pesca costera a pequeña escala y de bajo impacto dentro de la zona de las 12 millas náuticas, respaldado por regímenes de cogestión
  • que la Comisión y los Estados miembros reconozcan a la pesca como un usuario estratégico y prioritario del espacio marítimo, esencial para la soberanía alimentaria y la seguridad alimentaria de la UE, el empleo en las zonas costeras y la autonomía estratégica, y que reflejen explícitamente esta condición en los planes de ordenación del espacio marítimo y en la próxima revisión de la Directiva sobre ordenación del espacio marítimo;
  • un enfoque diferenciado para la gestión de la pesca artesanal que incluya el acceso preferente, dentro de la zona de las 12 millas náuticas, para la pesca artesanal, las actividades de bajo impacto y los proyectos de conservación; y
  • la cogestión como modelo de gobernanza y toma de decisiones en la planificación del espacio marítimo (MSP); con las ventajas que ello supone, como la participación directa de las partes interesadas, una mejor gestión de los recursos pesqueros, el intercambio de buenas prácticas y un enfoque adaptado a las realidades locales, especialmente cuando se basa en estructuras existentes y contrastadas, así como en los conocimientos prácticos de las comunidades pesqueras locales y otras estructuras, como las OROP. Destaca que la cogestión también puede contribuir a promover la renovación generacional en el sector y a reforzar la resiliencia económica de las flotas artesanales y costeras. 

Aunque LIFE lamenta que la Resolución no llegue a exigir un Plan de Acción para la pesca a pequeña escala en Europa, sí allana el camino para que dicho Plan de Acción se incluya en la Ley del Océano en el futuro. Dicho plan debería basarse en los principios de las Directrices voluntarias de la FAO sobre la pesca a pequeña escala (Directrices sobre la pesca a pequeña escala) y establecer un enfoque político y de gestión diferenciado para la pesca a pequeña escala y la pesca a mayor escala. 

Este plan debería incluir medidas concretas con un calendario vinculante que deban cumplir las instituciones europeas y los Estados miembros, con los siguientes objetivos principales: 

  • Recuperar las poblaciones de peces utilizando los avances científicos y los conocimientos tradicionales para restablecer la salud del ecosistema 
  • Proteger a los SSF de los sectores de la economía azul que compiten con ellos y tienen un gran impacto, garantizándoles un acceso preferencial y derechos de tenencia dentro de las aguas territoriales, que se extienden hasta la zona de 6 millas y 12 millas náuticas, según proceda.
  • Aplicar sistemas de cogestión adaptativa en todas las zonas costeras
  • Garantizar una distribución equitativa de las posibilidades de pesca basada en criterios sociales, económicos y medioambientales
  • Fomentar la renovación generacional eliminando barreras y ofreciendo incentivos, formación, tutoría y medios de vida dignos a los jóvenes pescadores.
  • Crear comunidades resilientes capaces de adaptarse al cambio climático
  • Garantizar un acceso equitativo a las ayudas sectoriales y a los mercados
  • Fomentar la igualdad de género reconociendo las aportaciones de las mujeres y garantizando la participación y las oportunidades en condiciones de igualdad.

A medida que Europa avanza hacia una nueva Ley del Océano, el mensaje tanto de los responsables políticos como de las comunidades pesqueras es cada vez más claro: la gobernanza marítima ya no puede articularse únicamente en torno a la expansión industrial y a los intereses contrapuestos de la economía azul. La pesca a pequeña escala debe reconocerse como un actor estratégico a la hora de garantizar la sostenibilidad de los medios de vida costeros, preservar el patrimonio cultural y velar por los ecosistemas marinos.

La resolución del Parlamento Europeo supone un importante paso político hacia un enfoque más equilibrado, democrático y socialmente justo de la ordenación del espacio marítimo. El reto ahora consistirá en plasmar estos principios en medidas vinculantes, sistemas de cogestión eficaces y protecciones concretas para los pescadores artesanales en el mar. Para LIFE y sus socios, la próxima Ley del Océano representa una oportunidad crucial para situar la equidad y la inclusión en el centro del futuro de los océanos de Europa.